4/26/2012

Pará un poco!

Hace unos días, pactaba una reunión de trabajo y al acordar el horario deslicé con naturalidad que necesitaba que sea más temprano, para no interponerse con mi horario de pileta. Mi interlocutor me miró incrédulo y hasta deslizó con desenfado: Qué suerte tienen algunas!
Claro, mi interlocutor es una de las tantas personas que nunca tiene tiempo, que llega tarde a las reuniones porque algo imprevisto lo demoró, que suele quejarse porque tiene que estar en "todo" y para quién yo: "tengo suerte".
Son muchas las personas a las que veo siempre corriendo por llegar quién sabe dónde, apurados por resolver cuestiones im-por-tan-tísimas, que darán paso a otras cuestiones  im-por-tan-tísimas, sólo para ver llegar nuevas cosas  im-por-tan-tísimas.
La adrenalina generada por las crisis y lo urgente tiene un encanto particular, y llena nuestro cuerpo y nuestro cerebro de una sensación de energía y euforia que mantienen ocultas nuestras verdaderas necesidades. El problema es que esa sensación nunca es suficiente y vamos redoblando nuestros esfuerzos por generar más y más adrenalina, creando una espiral que nos consume la vida, sin darnos tiempo para dedicarnos a lo que de verdad nos importa.
Esta adicción tiene, sin embargo, una excelente reputación, ya que quienes la padecen se hacen fama de personas importantes y ocupadas debido a que en nuestra sociedad occidental está mal visto, tener tiempo disponible para las propias necesidades. 
Vamos tapando las propias frustraciones y el vacío interior a fuerza de generar una dinámica de urgencias ficticias, en las que gastaremos enormes dosis de energía.
Si bien, en la vida laboral, existen crisis urgentes de las cuales es necesario ocuparnos, la mayoría de las veces son inventos de nuestra mente para distraernos de lo verdaderamente importante.
La siguiente lista es una buena herramienta para determinar si somos adictos a lo urgente. Te invito a que la leas y reflexiones al respecto.
Saludos!


2 comentarios:

  1. Odio, cuando juegan con mis tiempos. No somos bomberos ni cirujanos, levanten el pie del acelerador.

    Saludos.

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  2. Excelente síntesis: "no somos cirujanos ni bomberos".
    Saludos Mostro!

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