2/03/2012

Koin, o lo que hay en común.

Las carreras de postas o relevos, en cualquier torneo de natación suman más puntos para el equipo que una carrera individual. Motivo por el cual, los entrenadores suelen planificar diferentes estrategias y tener en cuenta la formación de los equipos rivales, para sacar el mejor provecho de las actuaciones individuales en pos del equipo.
Se da entonces un triple nivel de desempeño: el individual, el de su equipo de relevos y el del club (puede ser un club, un país, etc.).

Si un nadador está bien alineado con los valores y los objetivos de la institución a la que representa, no solo buscará mejorar sus marcas individuales, buscará llegar al podio en las carreras de relevos y se esmerará porque su club quede primero en el medallero. 
Por el contrario, un deportista desalineado con su equipo, pierde motivación y empeora su desempeño.
Sin embargo grandes records mundiales individuales se han batido en carreras de relevos. 
Veamos lo que les digo en acción.


Cuánta adrenalina, cierto?
Parecería que hay "algo" de motivación extra en los nadadores. Aún cuando hablamos de una motivación tan profunda para un deportista, como es bajar una marca mundial, o ganar una medalla olímpica, las carreras de relevos suelen sacar lo mejor. Y es que el compartir valores y objetivos hace que se cree un espíritu de comunión (del griego koinonia -koin = lo que hay en común-), que es ese "algo" del que hablaba antes.
Al igual que en el deporte, en la esfera individidual o en las organizaciones, estar alineados y enfocados a valores y objetivos compartidos, hace que se redoblen los esfuerzos para alcanzar objetivos y que el espíritu de equipo se convierta en un factor diferencial.

Cada organización posee sus propios valores, que son los que marcan la forma en que buscarán alcanzar sus objetivos. Puede suceder que los empleados estén alineados, o no. Acaso no hemos visto jugadores de fútbol bajar su rendimiento cuando ya no están a gusto en su club?
Con frecuencia se hace foco en el liderazgo y la motivación, dejando de lado el trabajo previo de valores y alineación. Se carga a los colaboradores con charlas, carteleras y piezas de comunicación interna que sólo generan  cambios transitorios que no arraigan en la cultura organizacional.
La necesidad de cambios evolutivos, que se encarnen en los colaboradores y permeen la cultura organizacional dotándola de altos grados de compromiso, se hace indispensable para el desarrollo de cualquier empresa, sin embargo, pocas veces se realiza un trabajo profundo en este área.
Aquellas organizaciones que comprendan que la alineación de las personas  que la conforman es generadora de un valor diferencial ante la competencia y garantía de altos niveles de compromiso por parte de los empleados, están destinadas a liderar los mercados.


Saludos!

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