8/25/2011

Lo que aprendí en el agua.

A lo largo de la vida me ha tocado pasar por diferentes experiencias y la vida laboral no escapa a esta generalidad. Y es eso justamente lo que ha contribuído a ampliar mi mirada sobre las personas, el trabajo, las relaciones, la experiencia y las elecciones.
Mi primera experiencia laboral fue como profesora de natación. El sueldo era algo magro, pero yo era apenas una adolescente y disfrutaba mucho de lo que hacía.
De ese primer trabajo aprendí:
  • Que el sueldo no es el primer factor de motivación, es apenas uno más.
Sin importar de qué lado del mostrador estés, es bueno que tengas esto en mente: propiciar un buen clima laboral es una de las mejores  maneras de motivar. Ya sea como empleador o como empleado, colabora activamente en hacer de tu trabajo, un lugar donde valga la pena estar!
  • Que trabajar en lo que a uno le da placer, nos hace sentir plenos.
Trabaja activamente para descubrir qué cosas te dan satisfacción y busca el modo de incluirlas en tu vida laboral. En ocasiones no se trata de grandes cambios, sino de ir sumando pequeños ajustes.
Cuando trabajamos en lo que nos gusta, los estados de flujo suceden con frecuencia. Son esos momentos donde el tiempo parece detenerse, te enfocas en la tarea y el mundo circundante desaparece.
  • Que ayudar a otro a superarse da felicidad.
Hay un conocido proverbio chino que reza: "Si quieres felicidad por una hora, toma una siesta. Si quieres felicidad por un día, ve a pescar. Si quieres felicidad por un mes, cásate. Si quieres felicidad por un año, hereda una fortuna. Si quieres felicidad por toda una vida, ayuda a los demás".
Cultiva un espíritu colaborativo, se generoso. Tu actitud hacia los demás puede no cambiar el mundo, pero si mejorar tu entorno. En la vida elegimos continuamente, así que elige mejorar la vida de las personas que te rodean.
Comienza con pequeños gestos: sonríe, escucha activamente, conversa de manera significativa, comprende, se amable y elegante en tus respuestas.
  • Que los miedos empiezan en la mente.
Los miedos y la ansiedad son nuestros peores enemigos y ambos anidan en nuestra mente. Nuestro cuerpo es fiel reflejo de lo que pasa en nuestra mente, aprende a descubrir las señales que te envía y trabaja para desarmarlas. Te transpiran las manos, sientes intranquilidad, te late el pecho, sientes un nudo en la garganta? 
Tomate un momento, respira profundo. Realiza un caminata de quince minutos, escucha música, escribe tus sensaciones en una hoja de papel, sonríe. 
Enfocarte en el momento presente y vivir la experiencia del aquí y ahora, te ayudará a aquietar la mente.
  • Que los miedos son más fáciles de vencer en equipo.
Los niños saben que debajo de sus camas habitan monstruos, fantasmas, o dinosaurios. Pero los niños también saben que esos seres atemorizantes desaparecen cuando mamá entra al cuarto.
Los miedos en equipo van perdiendo significado hasta diluirse. La energía de un equipo hace que los refuerzos positivos se impongan por sobre miedos y ansiedades. Comparte tus miedos, convérsalos con alguien de tu confianza. Un miedo expresado, pierde entidad.
  • Que los triunfos -aún los más pequeños- se festejan.
Cada logro, por pequeño que sea, te acerca un poco más a la meta. Festejar los logros es una forma de generar refuerzos positivos, los que a su vez generarán la confianza suficiente para la consecución de nuevas metas.
  • Que el cuerpo puede ser nuestro aliado, si la mente lo guía.
Aprende a trabajar con tus dos hemisferios cerebrales activos, eso hará que explotes el potencial de tu mente y que puedas analizar y sentir los problemas. Deja que tus intuiciones te guíen, dale permiso a tu mente de encontrar las salidas más ecológicas a los problemas de tu vida cotidiana.
Cuando notes que tu ánimo decae, sonríe y tu cuerpo enviará esa señal a tu cerebro. Cuerpo y mente son parte de un mismo sistema y se influyen mutuamente. De manera tal que cuida tu cuerpo y tus pensamientos si quieres mejorar tu calidad de vida.
  • Que el primer chapuzón es el más difícil.
Los cambios generan ansiedad y paralizan. Recuerda que lo más difícil es romper la inercia que produce lo "conocido". Una vez que des el primer paso, los demás serán más sencillos.
  • Que es bueno mirar hacia adelante, los nenes suelen no hacerlo y terminan dándose un cabezazo contra el borde.
Trázate objetivos y ten siempre tu mirada puesta en ellos. Que la rutina, las urgencias y las necesidades de los demás sean solo eso. Aprende a estar enfocado.
  • Que reirnos de nuestros errores, nos ayuda a superarlos.
No existen los errores, sino la oportunidad de mejorar. Cuando algo no salga como lo planificaste, acéptalo y reencuadra la situación. La rigidez y el orgullo, son un obstáculo al momento de superar situaciones complejas. La flexibilidad y la risa ayudan a superar cualquier obstáculo.


Y tu primer trabajo, qué te enseñó?

2 comentarios:

  1. Hola. me encantó esta publicación, me hizo muy bien leerla...gracias

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  2. Me alegra mucho que te haya hecho bien!
    Y gracias a vos por el feedback.
    Saludos!

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