El hombre primitivo dependía de ella para vivir ya que el ambiente y las amenazas le exigían respuestas rápidas y exitosas. Esta necesidad de inmediatez de respuesta hizo que la intuición se volviese un proceso inconsciente.
La intuición, a diferencia de los procesos lógicos de nuestro cerebro, tienen lugar fuera de la consciencia. Esta cualidad es lo que la ha convertido a la intuición en algo abstracto que, con frecuencia, se coloca en la categoría de superstición.
Los pasos del pensamiento intuitivo nos son desconocidos y apenas podemos acceder a su resultado final.
La desvalorización de este tipo de proceso mental, lo coloca con frecuencia junto al INSTINTO: “Fue una reacción instintiva…”.
Sin embargo en un gran número de situaciones, es la intuición la que nos mantiene a salvo de accidentes, la que nos permite evitar disputas maritales o laborales o la que nos permite manejar con ecuanimidad las relaciones de nuestra vida.
La intuición opera eficazmente, solo luego de un largo periodo de observación y experimentación y alimentada por otros conocimientos.
Es importante diferenciar entre un simple golpe de suerte y el famoso Eureka!, producto de una intuición entrenada y estimulada.
En ciertos procesos de investigación, o diseño, es nuestra mente intuitiva lo que nos guía acerca de a qué debemos prestar atención y hacia donde dirigir nuestra mirada. Razón por la cual, es la intuición quien traza el recorrido de nuestra mente pensante o lógica.
Contrario a lo que el imaginario popular sostiene, la intuición es mucho más que un don de unos pocos iluminados. Muchas veces los pensadores de tipo lógico más puro -hemisferio cerebral izquierdo- inclinados a moverse con esquemas del tipo paso a paso, secuencias, cifras y hechos concretos; suelen desacreditar y menospreciar el pensamiento de tipo intuitivo.
Sin embargo, ambos procesos tienen sus beneficios y tratar de desarrollarlos y hacer que interactúen a nuestra conveniencia es una excelente forma de alcanzar la excelencia.
Las diferencias entre un tipo de pensamiento y el otro pueden verse claramente al comparar el pensamiento occidental –de tipo lógico- y el pensamiento de tipo zen –de tipo intuitivo-.
Podemos comenzar a despertar nuestra intuición, aprendiendo a pensar de un modo cercano al zen, dejando de lado, por momentos, nuestros prejuicios, categorizaciones, etiquetas, nuestra necesidad de orden y estructuras.
Un buen ejercicio de percepción intuitiva es contemplar algo –un paisaje, un cuadro, una situación cotidiana- sin decir nada acerca de ella, sin dejar que nuestra mente juzgue silenciosamente.
Experimentando sin juicios, sin etiquetas; simplemente dejando que exista en nuestra mente. Al intentar hacerlo, nos damos cuenta lo difícil que es apagar nuestros dialogos internos acerca de las cosas o las situaciones.
La capacidad intuitiva, se basa en ciertas habilidades, de modo tal que si desarrollamos y entrenamos esas habilidades, estaremos estimulando nuestra intuición.
Habilidades que favorecen la intuición:
• Encontrar cosas de manera rápida. Por ejemplo, la capacidad de encontrar a la persona que buscamos de un simple vistazo
• Calcular cantidades, tiempo, peso, etc. Es la capacidad de estimar la cantidad de tiempo transcurrido, la cantidad de gente en un espacio abierto, el peso de las personas o la distancia entre dos puntos, etc.
• Saber cosas que no éramos conscientes de saber. Por ejemplo conocer el significado de palabras en idiomas que no hablamos.
• Ver el cuadro completo. Es la capacidad de componer el todo a partir de las partes.
• Capacidad de previsión. Es la habilidad de adelantar las consecuencias a futuro de las acciones presentes.
• Capacidad de retrospección. Es la habilidad de conocer las causas que originaron algo sin contar con la información necesaria.
• Corazonadas. Es la capacidad de resolver asuntos, problemas o situaciones de manera inconsciente. El famoso Eureka!
• Detectar el momento justo. Es la habilidad de detectar cual es el momento indicado para actuar.
• Detectar aplicaciones diferentes. Es la capacidad para detectar aplicaciones diferentes a las conocidas.
Respuestas:
• Bart esta a la derecha de la imagen y a la mitad de la altura. Al lado de un hombre de campera fucsia.
• El hombre de la foto es Michael Jordan, ex jugador de la NBA y mide 1,98 mts.
• Esta seguramente fue mas sencilla para las mujeres. Son los ojos de Hugh Grant, aquí la foto completa.
Saludos!



